Lubna Baquer, una mujer británica que padecía obesidad mórbida, tomó la decisión de bajar de peso con el fin de poder jugar con sus hijos en el parque. "A mi hijo -de ocho años- le gustaba jugar en el parque, pero yo odiaba salir a la calle. Podía ponerme ese abrigo gigante, pero me sentía ridícula y me veía fatal", explica la mujer a 'The Mirror'.
Lubna pesaba más de 110 kilos y ha conseguido adelgazar 45. Sus dos hijos han sido el motivo principal para cambiar su manera de vivir y para lograr esta hazaña. "Cuando tienes hijos necesitas ser capaz de comerte el mundo", añade.
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